La tos

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La tos es un síntoma por lo general leve que acompaña a enfermedades menores, tales como el resfriado o la gripe. Sin embargo, es importante conocer bien cuáles son sus causas y detectar posibles anomalías en su transcurso, así como conocer la manera de prevenirla y curarla.

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Definición

El concepto "tos" es definido por la Real Academia Española como el "movimiento compulsivo y sonoro del aparato respiratorio del hombre y de algunos animales". En términos más sencillos de entender, la tos supone una alteración en la manera en que el aire sale habitualmente de los pulmones. Cuando se produce la tos es porque el cuerpo contrae de manera intermitente, lo que también se conoce como de manera "espasmódica", la zona de las costillas.

Con ello se produce una expulsión violenta del aire almacenado en los pulmones y las cuerdas vocales dan lugar a un característico sonido. Si bien no se trata de algo grave, la tos puede resultar muy molesta e incluso derivar en molestias musculares ocasionadas por las convulsiones del cuerpo.

Causas

Las causas de la tos pueden ser varias y dependen enormemente del tipo de tos que se esté padeciendo. Así pues, cabe diferenciar entre la denominada tos seca, causada fundamentalmente por una irritación de la garganta; y la tos nasal o de congestión, debida a un exceso de moco en la garganta o nariz.

En la mayoría de casos se trata de este segundo tipo de tos y es consecuencia directa de un resfriado, una gripe o una alergia, aunque también es necesario tener en cuenta otras posibles causas. Algunos inhibidores o medicamentos pensados para controlar la presión arterial pueden ocasionar breves episodios de tos, y lo mismo sucede en el caso de las personas con asma.

Igualmente, puede ser debida a una inflamación de la nariz, a una bronquitis aguda o crónica y a un consumo excesivo de tabaco, ya sea manera activa como pasiva. Finalmente, la tos también puede tener su causa en enfermedades gastroesofágicas, tumores pulmonares o sinusitis, una afección en la que un virus u hongo obstruye las vías de excreción mucosa.

Diagnóstico y curso de la enfermedad

Por lo general la tos desaparece de forma progresivamente y se desaconseja la utilización de fármacos para su tratamiento. Sin embargo, hay que estar alerta ante la duración de la tos y el tiempo durante el cual se mantiene cada uno de sus episodios. De esta manera, la tos empieza a considerarse como un síntoma problemático en el momento en que supera las tres semanas de duración y no se encuentra vinculada a ninguna causa evidente. En estos casos es importante estar alerta ante posibles dolores en otras partes del cuerpo, especialmente en la zona de los pulmones y las vías respiratorias, puesto que puede tratarse de algún tipo de síntoma de otra enfermedad más grave o deberse a la presencia de un cuerpo extraño dentro del organismo.

También debe prestarse atención a posibles excreciones de mucosa o sangre en el momento de toser, así como al hecho de si cada se tose de manera más prolongada y abrupta que en ocasiones anteriores.

Tratamiento

Como ya se ha dicho anteriormente, la tos es un síntoma leve para el que se desaconseja la receta de medicamentos, puesto que se trata de un mecanismo más o menos natural del cuerpo y que acostumbra a remitir por sí mismo. Sin embargo, en las farmacias es posible encontrar un buen surtido de jarabes para la tos que lo que hacen es bien aliviar la inflamación de la garganta, bien reducir la cantidad de mucosa acumulada en las vías respiratorias y despejarlas. También es habitual el consumo de pastillas y caramelos para la tos, muchos de ellos a base de mentol y de otras sustancias no agresivas y pensadas para suavizar y limpiar la garganta.

Sin embargo, una alternativa al consumo de jarabes o caramelos es la de colocar vaporizadores en la habitación o darse una ducha de vapor, ya que dicho vapor abre las vías respiratorias y alivian enormemente la sequedad de la garganta. Por otra parte, se aconseja beber una gran cantidad de agua para facilitar que el moco acumulado en todo el conducto respiratorio se diluya. Bajo ninguna circunstancia hay que automedicarse con antibióticos para combatir la tos; igualmente, se debe preguntar a un especialista antes de dar cualquier tipo de medicamento descongestivo a los niños menores de seis años.

Prevención

Finalmente, algunos consejos para prevenir la tos giran entorno a la reducción en el consumo de tabaco y en la exposición a determinados entornos y elementos a los que se tenga alergia. Las alergias estacionales, a los ácaros o a algún animal suelen ocasionar episodios de tos tanto o más a menudo que los resfriados, por lo que es importante protegerse de los agentes alérgenos. Asimismo, tomar unas precauciones básicas en el contacto con personas que padecen gripe o resfriado nos evitará sufrir estas enfermedades y experimentar episodios de tos.