Ganas de orinar

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Acudir constantemente al baño para orinar puede ser un síntoma claro de alguna enfermedad. Las ganas de orinar, cuando son frecuentes y vienen acompañadas de dolor, deben ser tratadas por un especialista que analice qué está causándolas y cómo ponerle remedio.

Contenido

Definición

Las ganas de orinar se definen como una sensación provocada por la vejiga, la cual emite una orden para que el cuerpo expulse la orina almacenada en ella. Por norma general, el organismo genera entre litro y medio o dos litros de orina a diario, aunque esta cantidad puede aumentar o disminuir dependiendo de la cantidad de líquido ingerido por cada persona. En cualquier caso, las ganas de orinar pueden resultar anómalas cuando son constantes, no se consigue evacuar ningún líquido cuando se va al baño o cuando se presentan con punzadas en la zona genital o en la propia vejiga.

Causas

Las ganas de orinar pueden deberse a diferentes y múltiples causas. Por un lado, puede ser simplemente la consecuencia de haber consumido una cantidad de líquido superior a la habitual. Son las bebidas con cafeína, teína o alcohol las que producen una estimulación mayor en el sistema nervioso, por lo que afectarán de forma más directa a las ganas de orinar de una persona. No obstante, las ganas de orinar también pueden ser síntoma de alguna medicación con efectos diuréticos, o, en los casos más graves, de varios tipos de enfermedad que deben tratarse de forma adecuada.

En este último caso, las enfermedades más comunes que presentan ganas de orinar entre sus síntomas son la diabetes insípida, la diabetes mellitus, la insuficiencia renal crónica, la polidipsia (sensación de sed intensa y permanente), la cistitis, un problema emocional o de estrés o, si las ganas de orinar se manifiestan por la noche o cuando se está tumbado, problemas de próstata o inflamación de la vejiga.

Diagnóstico y curso de la enfermedad

Debido a que las ganas de orinar pueden aparecer por una gran variedad de motivos, es importante realizar un buen diagnóstico en el que se identifique la causa principal que la provoca. En primer lugar, el paciente deberá someterse a un cuestionario de preguntas variadas, con las que el experto tratará de averiguar cuándo y cómo se producen las ganas de orinar. En ocasiones, la realización de un diario miccional puede resultar de gran ayuda. En él, los afectados con ganas de orinar realizan anotaciones sobre cuándo van al baño, las circunstancias en las que se encontraban, si habían consumido bebidas alcohólicas o con cafeína anteriormente, etc.

Después de haber analizado las circunstancias del paciente, el especialista deberá tomar muestras de sangre y orina para enviarlas al laboratorio y medir el nivel de parámetros como los electrolitos, la glucemia o la creatinina. Dependiendo de los resultados que se deriven de estas pruebas, es posible realizar un diagnóstico seguro o continuar con más exámenes, como ecografías del tracto urinario, endoscopias o radiografías. Sólo llevando a cabo un estudio completo y pormenorizado será posible ofrecer un diagnóstico acertado, permitiendo al paciente afectado con ganas de orinar someterse al tratamiento más efectivo en función de su patología.

Tratamiento

Como ya se ha señalado, las causas que pueden provocar ganas de orinar son variadas y es por ello que cada tratamiento ha de responder a unas necesidades específicas. En los casos en los que no se haya detectado un motivo orgánico, el entrenamiento de la vejiga puede suponer un gran alivio en los pacientes, pues las ganas de orinar se reducen de forma considerable. Este entrenamiento se basa en aguantar las ganas de orinar durante un tiempo cada vez más prolongado, anotando los resultados en cada una de las ocasiones en las que se va al baño.

El entrenamiento muscular también puede resultar efectivo y consiste en realizar ejercicios que regeneren y refuercen la estructura muscular de la zona de la vejiga. En el caso de que las ganas de orinar sean provocadas por factores psicológicos, la psicoterapia puede suponer una buena solución. Si las ganas de orinar están provocadas por una infección esporádica, como la cistitis, es recomendable beber grandes cantidades de líquido que depuren el sistema urinario. Por último, si las ganas de orinar son el síntoma de alguna otra enfermedad como la diabetes, será necesario ofrecer un tratamiento integral con el que se dé solución a la enfermedad en su totalidad.

Prevención

Al no tratarse de una enfermedad como tal, sino de un síntoma derivado de otra patología, es difícil ofrecer un método adecuado de prevención para las ganas de orinar. No obstante, es posible evitar las ganas de orinar cuando éstas vienen determinadas por factores psicológicos o infecciosos. Las terapias de relajación o aprender a canalizar los sentimientos, así como el consumo regular de agua y líquidos, pueden suponer un método de prevención adecuado. Por el contrario, cuando las ganas de orinar vienen provocadas por alguna otra enfermedad, será el médico especialista el que deba recomendar una serie de pautas y hábitos con los que prevenir el desarrollo de la misma y, por consiguiente, de las ganas de orinar derivadas de ella.