Estrategias de control y prevencion del dolor colico abdominal

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El estómago y el intestino son órganos huecos cuyas paredes, en el caso de este último, están en un constante movimiento conocido como peristaltismo. Esta normalidad puede verse alterada por trastornos digestivos, apareciendo el temible dolor cólico abdominal.

Contenido

Definición

Se conoce como dolor cólico aquel dolor de distensión de una víscera hueca. Particularmente, el dolor cólico abdominal tiene lugar cuando la musculatura lisa de la pared intestinal o gástrica se contrae espasmódicamente, provocando intensos picos de dolor de forma intermitente, habitualmente acompañados de endurecimiento abdominal por acúmulo gaseoso. Este último síntoma puede alcanzar un grado extremo de gravedad bajo la denominación de “síndrome de abdomen agudo”. El dolor cólico abdominal es uno de los clásicos en las urgencias hospitalarias, abarcando el 10% de las mismas, cifra que alcanza el 15% en atención primaria, si bien en muchas ocasiones con carácter leve.

Causas

Las causas de aparición del dolor cólico abdominal pueden ser mecánicas, inflamatorias o isquémicas. En relación con las primeras, todo aquello que bruscamente provoque distensión en la capa muscular de la pared de las vísceras digestivas acarreará dolor cólico abdominal. Entre las causas de origen inflamatorio están involucradas sustancias liberadas por células que han sufrido alguna agresión externa, que implicadas en un proceso inflamatorio, constituyen el estímulo que ocasiona ese dolor cólico abdominal.

Finalmente existe un tercer bloque de causas de dolor cólico abdominal de naturaleza isquémica, relacionadas con la interrupción, parcial o total, del riego sanguíneo. Dicha interrupción puede tener carácter primario, las llamadas embolias o trombosis, o secundario, producida por una torsión que ciega la luz del vaso afectado. En ambos casos aparece el dolor cólico abdominal como consecuencia de la concentración de metabolitos de desecho procedentes de los tejidos.

Para que esas causas de dolor cólico abdominal se hagan efectivas son necesarios factores predisponentes, como alimentación rica en grasas o sustancias estimulantes, diarrea o estreñimiento crónicos, infecciones gastrointestinales, enfermedades crónico-inflamatorias o intolerancias alimentarias, todos ellos posibles determinantes del dolor cólico abdominal.

Diagnóstico y curso de la enfermedad

Debido a los variados orígenes del dolor cólico abdominal, su diagnóstico demanda la realización de diferentes pruebas. Una vez cumplimentada la anamnesis, se practica una exploración física apoyada en inspección ocular, palpación, auscultación y percusión. La primera valorará color de piel y mucosas y detectará posibles hernias, cicatrices o anomalías del perfil abdominal. La palpación revela la textura de la pared abdominal y permite identificar puntos dolorosos; puede completarse con tacto rectal ante sospecha de afecciones del intestino grueso causantes del dolor cólico abdominal. Mediante percusión puede discriminarse entre distensiones provocadas por líquido o gas y, con objeto de identificar anormalidades en los borborigmos intestinales, se recurre a la auscultación.

Para un certero diagnóstico del dolor cólico abdominal existe una batería de pruebas complementarias, destacando ecografía y radiografía abdominales o hematograma. Los casos más complicados exigen recurrir a scanner, resonancia magnética, laparoscopia o ERCP (visualización de conductos biliares y pancreáticos).

Tratamiento

El dolor cólico abdominal no suele requerir tratamiento especial por su habitual buen pronóstico y rápida evolución. En los casos más leves, una bolsa de agua caliente en la zona o una infusión de menta, manzanilla, hinojo o anís pueden mitigar el dolor. En cualquier caso, la instauración de un tratamiento debe atender a sus causas, especialmente si su intensidad se manifiesta. Por ejemplo, el estreñimiento crónico se resolverá con medidas que eliminen la obstrucción y estimulen el peristaltismo. Ante un proceso infeccioso serán inevitables los antibióticos, mientras que en presencia de cálculos biliares o neoplasias habrá que recurrir a la cirugía.

Dentro de las posibilidades de tratamiento farmacológico del dolor cólico abdominal destacan los espasmolíticos, analgésicos que actúan sobre el sistema nervioso vegetativo, así como relajantes de la musculatura intestinal entre los que pueden incluirse sustancias naturales como menta, hinojo o anís, aptos también cuando el dolor cólico abdominal está provocado por hinchazón gaseosa. No obstante, determinados cuadros de dolor cólico abdominal exigen tratamiento médico de urgencia, como apendicitis, dolor abdominal con náuseas, fiebre y diarrea o estreñimiento (cuadro típico de obstrucción intestinal), dolor abdominal con vientre duro clásico de la peritonitis o dolor abdominal intenso, persistente y acompañado de vómitos (pancreatitis).

Prevención

La estrategia preventiva del dolor cólico abdominal se centra básicamente en medidas higiénico-dietéticas. Es trascendental la ingesta regular de alimentos ricos en fibra como hortalizas, frutas y cereales integrales. La ingestión abundante de líquidos contribuye a evitar el estreñimiento. Es conveniente estimular la síntesis de jugos para facilitar la digestión, lo que puede conseguirse mediante consumo de alimentos de sabor amargo, objetivo también alcanzable con alimentos ricos en enzimas favorecedoras del proceso digestivo que son una baza importante para prevenir el dolor cólico abdominal, como piña, papaya y kiwi.

Evitar el consumo de alimentos grasos, legumbres, crucíferas (col, nabo, etc.) y bebidas carbonatadas, masticar mucho los alimentos, comer en ambiente relajado y caminar un cuarto de hora tras la comida, completan el elenco.