Dolor y escozor al orinar (disuria)

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Todas las sensaciones de dolor y escozor al orinar, así como la micción incompleta, son reconocidas en medicina como disuria. La disuria es uno de los síntomas más comunes de una infección del tracto urinario inferior y puede afectar tanto a hombres como mujeres de cualquier edad.

Contenido

Definición

En medicina, específicamente en urología, disuria es el término de facto utilizado para definir distintos episodios de dolor y dificultad al orinar; estas sensaciones generalmente se sienten en la uretra o el área que rodea los genitales.

Causas

El dolor y escozor al orinar (disuria) puede ser causado por dos factores: infección e irritación. La disuria por infección se debe a la presencia de sustancias indebidas en las vías urinarias, ya sea en la uretra, los riñones, la próstata o la vejiga.

Este tipo de infecciones se dan por la presencia de bacterias que no han sido eliminadas, ya que superan los mecanismos de defensa del cuerpo. Las bacterias pueden provenir de enfermedades de transmisión sexual (ETS), la utilización de jabones perfumados en el área genital, papel higiénico, baños de burbujas o directamente del medio ambiente.

La disuria por irritación es causada por series de problemas que se pueden generar en el área genital o el tracto urinario y conducen a su inflamación o irritación. Entre tales series de problemas, se encuentran:

  • Cálculos renales
  • Actividades fuertes que presionen los genitales (andar en bicicleta, montar un caballo)
  • Irritación de la uretra por actividad sexual
  • Alteraciones vaginales a causa de la menopausia
  • Tumor en las vías urinarias
  • Efectos secundarios causados por medicamentos

Diagnóstico y progresión de la enfermedad

Una vez que un médico recibe a un paciente con disuria, generalmente cumple con tres pasos: un interrogatorio al paciente, un examen físico y un estudio de una prueba de orina que compruebe el diagnóstico.

El médico le hace las siguientes preguntas al paciente:

  • ¿Qué tan regular es el dolor/escozor al orinar?
  • ¿Ha observado (el paciente) cambios en la facilidad de orinar, frecuencia de orinar o necesidad de orinar?
  • ¿Presenta (el paciente) otro tipo de enfermedades o molestias?

Luego de contestadas las preguntas, el médico realiza un examen físico (examen de las mucosidades, la piel, las articulaciones, el abdomen, los genitales externos, y un examen ginecológico para las mujeres). Finalmente, se solicita una muestra de orina para estudiar la presencia y evolución de bacterias dentro de la misma. De esta manera, el médico detecta la causa y evolución de la enfermedad y aconseja al paciente acerca de los métodos para erradicar la disuria.

Complicaciones

La disuria es el síntoma más común de complicaciones en las vías urinarias, por lo tanto, en el caso de no ser tratada correctamente, puede derivar en distintas y graves complicaciones. La disuria puede ser síntoma de cáncer de próstata y del tracto urinario; puede generar abscesos renales, corticales y perinefríticos; puede infectar los riñones y puede presentar diversas complicaciones que requieren de intervención urológica, ya que los antibióticos y distintos tratamientos dejan de ser efectivos.

¿Cuándo acudir al médico?

Cuando una persona sienta dolor, escozor, o detecte cierta insuficiencia al momento de orinar, cierto cambio en la frecuencia y necesidad de orinar, hay que acudir a un médico; mientras más temprano esté en conocimiento de un médico y sea tratado el paciente, menos riesgos tendrá de sufrir complicaciones por postergar el tratamiento de la disuria.

Tratamiento y terapia

La disuria recibe distintos tratamientos de acuerdo a la causa. Cuando se sufre una infección por bacterias en las vías urinarias o una infección vaginal, el médico receta antibióticos generalmente, ya sea por vía intravenosa o vía oral; cuando se sufre una infección por hongos, se trata con antifúngicos vía oral o por supositorios o cremas vaginales; cuando la disuria se convierte en otras complicaciones, el paciente puede tener que acudir a intervenciones urológicas para erradicar la complicación.

El médico puede recetar analgésicos que sirven para aliviar el dolor, sin embargo, las molestias desaparecen días después de comenzado el tratamiento. Es necesario cumplir con el plazo que estableció el doctor para el tratamiento, debido a que, a pesar de que las molestias cesen, las infecciones todavía pueden estar presentes.

En algunos casos, más que todo en las mujeres, si los exámenes dan un resultado que no es alarmante, el médico puede decidir que no se realice ningún tipo de tratamiento.

Pronóstico y perspectiva

Los resultados del tratamiento impuesto por el médico, generalmente, son respuestas beneficiosas inmediatas a la disuria.

El alivio de las molestias se produce unos días luego del inicio del tratamiento y las infecciones se curan en pocos días, dependiendo del plazo que haya recetado el médico. Sin embargo, en ciertos casos, la disuria puede no ser tratada a tiempo y las complicaciones pueden ser mayores, esto sucede cuando los tratamientos no tienen ningún efecto o se empieza a expulsar sangre a través de la orina. Si es así, hay que acudir nuevamente a un médico para poder tratar correctamente el episodio que se esté dando.

Prevención

Existen muchas maneras de prevenir la disuria, tanto para hombres y mujeres, lo esencial es:

  • Mantener la higiene genital y cumplir con las siguientes recomendaciones: luego de evacuar (las mujeres), limpiar el área rectal desde la parte inferior hacia atrás
  • Orinar frecuentemente
  • No ingerir líquidos y alimentos que irriten la vejiga (alcohol, jugos cítricos, comida muy condimentada, cafeína)
  • Lavarse el área genital con agua temperada antes de tener relaciones sexuales y orinar inmediatamente luego de las mismas
  • Beber agua constantemente
  • No usar duchas vaginales ni desodorantes femeninos en el área genital
  • Utilizar ropa interior de algodón y ropa que no sea tan ajustada; tomar duchas en lugar de baños.

¡Esto puede hacer usted mismo!

Hay que advertir al público general de las complicaciones que puede generar estas pequeñas molestias al orinar, cualquiera creería que es una situación que no requiere de ningún tipo de preocupación, sin embargo, la realidad es que la disuria puede conducir a situaciones más graves de las cuales no se es consciente. Cabe asimismo llamar la atención y aconsejar a cualquier conocido que sufra de estos episodios de dolor con regularidad, a que detecte a tiempo las complicaciones que puede estar presentando y evitar peores situaciones de riesgo.