Dolor en las extremidades

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Entre los problemas más habituales que es posible sufrir de una manera derivada de gripes o simples resfriados el dolor en las extremidades es uno de los más comunes y que a más personas afectan de una forma habitual. Puede llegar a afectar a diversas partes del cuerpo, pero no tiene un tratamiento que sea especialmente complicado, lo que hace más fácil combatir este tipo de dolor.

Contenido

Definición

Se define como dolor en las extremidades a una molestia de tipo temporal que se sufre en brazos o piernas y que se encuentra producida por una enfermedad relacionada. El dolor tiene distintos niveles de intensidad que no cuentan con una regla exacta para prevenir el nivel que alcanzarán estos, dependiendo del estado del cuerpo y del nivel de la enfermedad que los haya producido, como una gripe. La molestia se puede producir en los brazos a la altura de la mano, la muñeca, el codo o el antebrazo, así como en la superficie del brazo en general. El dolor en las extremidades también es posible que aparezca en las piernas, afectando a la superficie completa o a zonas determinadas como el pie, la pantorrilla, el muslo o la rodilla.

Causas

La principal causa de sufrir dolor en las extremidades, la cual puede afectar en cualquier etapa de la vida y a cualquier tipo de persona, sin importar su complexión, es sufrir una infección como una gripe o un [[resfriado[[. La debilidad del cuerpo en este momento deriva en sufrir dolores a lo largo de varias partes del mismo, como pueden ser los brazos y las piernas. Es un tipo de dolor pasajero que se encuentra en paralelo a la duración de la enfermedad principal y que resulta poco preocupante más allá de la molestia que produzca en el individuo.

No obstante, el dolor en las extremidades también se puede deber a un problema superior, como puede ser una infección más complicada. Hay virus que también desembocan en este tipo de dolores y que es necesario tratar con una mayor contundencia para que pueda desaparecer. Una buena demostración de ello es el sarampión, que actúa de diversas formas y puede producir este tipo de dolor en las extremidades.

Hay pautas que llevan a detectar el dolor en las extremidades producido por afecciones más graves. En personas que sufran problemas en cuanto a la manera en la que circula su sangre estos dolores se pueden producir debido a que las articulaciones no funcionan de forma adecuada, siendo algo especialmente doloroso en las manos y en los pies. La diabetes también puede ser un problema que produzca dolor en las extremidades sin que el individuo tenga gripe o esté sufriendo un resfriado. Y de una manera más grave existen otras causas, como la artrosis o el reuma, que afectan por regla general a la población de más avanzada edad. Enfermedades relacionadas con la columna, en los nervios o en el organismo también pueden ser culpables de sufrir dolor en las extremidades.

Diagnóstico y curso de la enfermedad

Una vez detectado el dolor en las extremidades, y si se sufre de una forma frecuente que afecte en la vida normal del individuo, se realiza una comprobación a fin de determinar exactamente su causa. El primer paso se encuentra en determinar si este dolor en las extremidades se encuentra derivado de una gripe o un resfriado. Se trata de la causa más frecuente y, al mismo tiempo, es la más fácil de solucionar mediante un tratamiento general que ayude al paciente en los días que tenga el virus en su cuerpo.

De no obtener unos resultados claros, un especialista se tiene que encargar de realizar los análisis pertinentes del estado de salud del individuo a fin de determinar qué es lo que genera el dolor en las extremidades. Un análisis de sangre ayuda a llegar a una conclusión, pero de no tratarse de algo detectable mediante el mismo se realizan otras pruebas a fin de determinar cuál es el origen del problema. El dolor en las extremidades puede aumentar en intensidad hasta el momento en el cual se lleva a cabo su correcto tratamiento.

Tratamiento

Para tratar el dolor en las extremidades debe priorizarse el descubrimiento del origen del problema. Si se encuentra relacionado con una gripe o resfriado, así como con una infección que ya se esté tratando, el tratamiento debe estar dirigido a calmar el dolor lo máximo posible hasta que desaparezca la condición que lo produce. En este sentido, bajo prescripción médica, es posible tomar calmantes que permitan dejar estas partes del cuerpo relajadas y sin dolor. El no utilizar manos y pies de una forma excesiva mientras se sufre el dolor también es recomendable, y es importante beber mucha agua para ayudar al cuerpo a combatir el problema.

En el caso de deberse a un problema producido por otro tipo de afección hay que seguir las indicaciones del especialista, tomando los fármacos indicados en cada una de las situaciones. De producirse dolor de túnel carpiano en la muñeca, por ejemplo, que se trata de un dolor en las extremidades muy frecuente en la sociedad actual, se puede utilizar una muñequera que apriete la zona para que el dolor sea inferior. Dependiendo del caso antiinflamatorios o analgésicos pueden ser la solución recomendable a fin de superar los momentos en los que la intensidad del dolor en las extremidades sea más grave.

Prevención

El dolor en las extremidades producido por una infección del tipo de un resfriado o una gripe es difícil de prevenir, pero se pueden tomar medidas en el momento en el cual se detecten los primeros síntomas, como no realizar excesos en la utilización de estas partes del cuerpo. Una correcta alimentación con una fuente elevada de potasio, calcio y magnesio también ayuda a que los dolores se produzcan de una forma menos frecuente. En el caso del dolor en las piernas, el no estar pasar muchas horas sin mover el cuerpo o el tener un peso correcto también resultan recomendaciones que pueden ayudar a aliviar y prevenir el dolor en las extremidades.