Dolor de rodillas

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El dolor de rodillas es uno de los más comunes entre la población. Por la complejidad de esta articulación, sus causas son múltiples y los tratamientos variados. Los profesionales implicados pasan a ser desde el médico de familia, hasta el farmacéutico, el especialista en cirugía ortopédica, traumatología y artroscopia.

Contenido

Definición

El dolor de rodillas es un síntoma que puede aparecer en cualquier edad, si bien es más probable que se presente conforme ésta va avanzando. El dolor de rodillas surge de forma repentina o progresiva dependiendo en gran parte de la causa que lo motive.

Causas

Al tratarse de una articulación muy compleja, las causas del dolor de rodillas son múltiples, las más frecuentes relacionadas con la edad avanzada son la artrosis y la artritis; en personas más jóvenes y deportistas, las lesiones.

La artrosis es una enfermedad degenerativa causada por el desgaste del cartílago. La función de los cartílagos es proteger a los huesos de roces que resultan muy dolorosos. En estos casos, el sobrepeso agrava los síntomas de la enfermedad. Si se han sufrido lesiones en la rodilla o si existen antecedentes familiares, es más fácil que se presente la artrosis.

La artritis reumatoide que afecta a la rodilla se produce al inflamarse la membrana sinovial. Esta inflamación lesiona el cartílago.

En el caso de corredores y deportistas, suele aparecer una lesión por exceso de pronación en el pie. Cuando se corre de forma continuada, se tiende a apoyar con la máxima superficie posible. El corredor dobla entonces el pie hacia la parte interior del tobillo y la rótula gira ligeramente hacia fuera rozando el fémur. Este roce es el origen del dolor.

Las roturas de menisco no solo son frecuentes en los futbolistas. El menisco es un cartílago fibroso que se lesiona con mucha facilidad. En la rodilla existen dos: uno en la zona interna y otro en la externa. No es necesario que se produzca ningún accidente o caída para que se fracture. Un simple movimiento brusco de rotación del cuerpo, y por lo tanto de la rodilla, puede producirlo.

La dislocación de la rótula, la lesión del ligamento cruzado anterior, la gota (que no solo cursa en el dedo del pie), la tendinitis rotuliana, el sarcoma osteogénico (cáncer de huesos), el condrosarcoma (cáncer en el cartílago), etc. son otras de las causas del dolor de rodillas.

El quiste de Baker cursa con dolor, molestias, rigidez o presión. Se produce una hinchazón detrás de la rodilla y puede haber disminución del movimiento.

Diagnóstico y curso de la enfermedad

Los métodos de diagnóstico dependen de los casos. En el examen físico se palpa con facilidad el quiste de Baker y el exceso de líquido sinovial. La protuberancia se percibe a modo de abultamiento acuoso. Las radiografías pueden mostrar fractura de rótula o de las zonas del fémur o tibia que intervienen en la articulación. La Resonancia Magnética es necesaria en el caso de sospecha de fractura de menisco, por ejemplo, ya que este cartílago no es visible con los rayos X.

Tratamiento

Los tratamientos varían según la patología. A continuación se citan los más comunes: Aplicar compresas frías. Reposo. Tratamiento farmacológico con antiinflamatorios no esteroideos y analgésicos (Diclofenaco, Ibuprofeno, Paracetamol…). El facultativo debe valorar su utilización dependiendo de cada caso. Por ejemplo, en caso de tratamientos muy prolongados no es aconsejable el Diclofenaco.

La extracción con jeringuilla del líquido sinovial acumulado como consecuencia de impactos, es otro procedimiento a considerar. Si se introduce antiinflamatorio líquido tras su extracción, el paciente queda muy aliviado. Las infiltraciones de corticosteroides están indicadas cuando el dolor de rodillas ya no responde a los analgésicos orales. Se aconseja que se distancien las aplicaciones limitándolas a tres al año como máximo.

Las infiltraciones de ácido hialurónico reparan la zona dañada incrementando el líquido sinovial y disminuyendo, por tanto, el roce entre los huesos. Este tratamiento está dando muy buenos resultados en la actualidad. Además, los fármacos basados en el ácido hialurónico se van mejorando cada vez más, incrementando su eficiencia, eficacia y durabilidad. Si bien existen diversos productos, uno de los más novedosos y recomendables es el Chondrovital, que solo necesita tres infiltraciones (una a la semana). El éxito dependerá en parte, de la habilidad del especialista.

En el caso de enfermedades crónicas, suelen utilizarse estrategias combinadas. Una de ellas consiste en emplear ayudas para la marcha, sobre todo en personas mayores. Bastones, muletas, andadores, etc. suelen aliviar el dolor en estos casos al ser menor el peso que la rodilla ha de soportar. El uso de calzado o plantillas especiales resulta de gran ayuda cuando la causa es la deformación del pie. La cirugía artroscópica se utiliza en caso de fractura de menisco, entre otras. También hay que considerar la implantación de prótesis de rodilla.

Prevención

El paciente debe procurar una prevención adecuada, como las que se citan a continuación:

Combatir el sobrepeso con una dieta adecuada y ejercicio continuo y moderado evitando deportes bruscos. Utilizar calzado adecuado a cada tipo de deportes, protectores y rodilleras que compriman la articulación.

Reposo en caso de lesión aunque sea leve. Fisioterapia correctora de la marcha. Utilizar protectores que compriman la rodilla en caso de deportistas. Mantener un buen tono muscular con la práctica de ejercicio en gimnasios o centros de fisioterapia y rehabilitación. Dormir con una almohada debajo de las rodillas, etc.

Son recomendables también algunos suplementos alimenticios como la glucosamina (implicada en la formación y reparación del cartílago), el condroitina sulfato presente en el cartílago de tiburón (favorece la elasticidad del cartílago), los ácidos grasos omega 3 (facilitan la circulación en general, ayudan a la musculatura y reducen la inflamación), el colágeno hidrolizado tipo II (disminuye la inflamación, los edemas y la rigidez en las articulaciones), etc. Se aconseja consultar con el farmacéutico en el caso de ingerir suplementos alimenticios.