Disfunción eréctil

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La disfunción eréctil es un problema que cada vez afecta a más hombres, impidiéndoles mantener relaciones sexuales satisfactorias. Esto puede convertirse en una grave dificultad no sólo física sino también psicológica, mermando la autoconfianza del paciente y alterando significativamente su vida social.

Contenido

Definición

En el sector de la medicina, la disfunción eréctil se define como la incapacidad constante de mantener una erección firme para poder realizar el acto sexual. Es decir, el pene no logra adquirir la rigidez suficiente a pesar de que el paciente se siente excitado. Por consiguiente, la disfunción eréctil no está relacionada con falta de apetito sexual o con problemas de eyaculación. En la actualidad, la disfunción eréctil afecta principalmente a la mitad de los varones mayores de 40 años, aunque es difícil contabilizar el número total de afectados debido a las diversas formas en las que la disfunción eréctil puede presentarse.

Causas

Las causas que provocan la disfunción eréctil están relacionadas, por norma general, con un problema físico derivado de alguna enfermedad o de la ingesta de medicamentos.

Son los nervios, los músculos y las arterias los encargados de que una erección se produzca y se mantenga firme. Cuando alguno de ellos queda dañado, es muy probable que se produzca una disfunción eréctil. En este caso, se denomina disfunción eréctil orgánica y representan alrededor del 80% de los diagnósticos.

Por el contrario, cuando la causa no es física, se la conoce como disfunción eréctil psicógena y puede estar causada por estrés, ansiedad o depresión. También es posible encontrar casos en los que se unen tanto las causas físicas como las psicológicas, lo que se denomina disfunción eréctil mixta.

Síntomas y curso de la enfermedad

El síntoma más evidente de que se padece disfunción eréctil es la incapacidad de tener una erección o de mantenerla durante cierto periodo de tiempo, siendo éste además un hecho que afectará a las relaciones sexuales del paciente. La capacidad sexual de los varones va mermando con la edad, y no debe considerarse disfunción eréctil alguna dificultad ocasional a la hora de tener una erección. Solamente se considera que se sufre esta incapacidad cuando el problema se presenta en más de un 25% de los intentos de realizar el acto sexual, aproximadamente.

Diagnóstico

Para efectuar un buen diagnóstico y conocer a qué se debe la disfunción eréctil, los especialistas atenderán al historial médico del afectado. Será importante conocer datos acerca de los medicamentos que el varón consume, las causas psicológicas que lo envuelven (estrés, ansiedad, presiones en el trabajo…), así como los antecedentes sexuales del mismo.

En ocasiones se requerirá incluso una entrevista con la pareja del paciente, pues su opinión puede resultar de gran importancia en el diagnóstico de la disfunción eréctil. Además de todo esto, también se realizará un examen físico en el que se analizará la zona genital y el área rectal. En el diagnóstico de la disfunción eréctil se contemplan de igual forma la posibilidad de estudiar muestras de sangre que den evidencia de los niveles de testosterona y de prolactina del varón, cuestionarios y técnicas de radiología diagnóstica.

Tratamiento

Los tratamientos para vencer la disfunción eréctil variarán dependiendo del motivo que la causa. En cualquier caso, en la actualidad es posible encontrar tratamientos muy desarrollados y seguros en los que se tiene una alta probabilidad de éxito, aunque ninguno de ellos resulta 100% efectivo.

Entre los más comunes, se pueden nombrar la psicoterapia, la terapia transuretal (inyección de medicamentos en el tejido eréctil), ingesta de medicamentos orales que estimulan los niveles de dopamina, modificación de los hábitos de vida que están relacionados con la salud de las arterias y venas (tabaquismo, alcoholismo, etc), tratamientos hormonales, cirugía vascular, implantes peneanos e incluso terapias alternativas basadas en el consumo de afrodisiacos.

No obstante, es la Viagra la que ha mostrado unos mejores resultados en el tratamiento de la disfunción eréctil, aunque su uso está de momento restringido a Europa y Estados Unidos.

Prevención

La aparición de la disfunción eréctil está estrechamente ligada con la edad y, más concretamente, con un correcto funcionamiento de las venas y arterias de la zona genital. Por lo tanto, para prevenir la aparición de la disfunción eréctil, es recomendable fomentar los hábitos de vida que permitan un mejor cuidado de las mismas, tales como el no fumar, no consumir alcohol y limitar las cantidades de grasas saturadas en el organismo. Algunos especialistas han insistido igualmente en la importancia de mantener relaciones sexuales de forma continuada como método de prevención de la disfunción eréctil.