Diabetes insípida

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Aunque se trata de un tipo de diabetes menos conocida, la diabetes insípida es una enfermedad que puede ocasionar graves problemas a los pacientes. Se caracteriza por la sensación de sed constante y por una continua necesidad de micción.

Contenido

Definición

La diabetes insípida es un tipo de enfermedad menos conocida que la diabetes sacarina o la diabetes mellitus, caracterizada por una necesidad de orinar muy frecuente y una sed que está presente constantemente y que no se calma con la ingesta abundante de líquido.

Se debe a la falta parcial o absoluta de vasopresina, un tipo de hormona antidiurética, lo que provoca que los riñones no puedan conservar el agua al mismo tiempo que filtran la sangre. Existen varios tipos de diabetes insípida, aunque la más común en los humanos es la diabetes insípida central.

Causas

Las causas de la diabetes insípida son las que determinarán si se trata de un tipo u otro. En la diabetes insípida central se diagnostica un fallo en el sistema central que imposibilita la correcta secreción o producción de la vasopresina. Generalmente se debe a lesiones causadas en el hipotálamo o en el órgano endocrino conectado a éste, la hipófisis.

La ausencia de vasopresina que origina la diabetes insípida puede ser, no obstante, de carácter permanente o temporal. En este último caso habría que buscar las causas en una operación o traumatismo que hubiera provocado una hinchazón en la hipófisis, la cual disminuiría con el tiempo, curándose así la diabetes insípida.

De esta forma, cualquier tumor, traumatismo cranoencefálico, cirugía, etc., puede ser considerado causa de la diabetes insípida. De igual forma, hay que señalar que ésta es una enfermedad hereditaria, por lo que algunos pacientes afectados por diabetes insípida tienen la herencia como única causa de la enfermedad.

Por otro lado, la causa de la diabetes insípida nefrogénica radica en un problema en el riñón, tal y como se infiere por su nombre. Este órgano puede no responder a la acción de la hormona antidiurética debido a una insuficiencia renal. Otras causas pueden ser el consumo de ciertos fármacos, un nivel alto de calcio en la sangre o una nefropatía. También puede haber sido heredada, aunque esto ocurre con menor frecuencia.

Síntomas y curso de la enfermedad

La sed y la necesidad constante de ir al baño son los principales síntomas que presentan los pacientes afectados con diabetes insípida. Dichos síntomas pueden comenzar de forma pausada, lentamente, o sin previo aviso. Aún cuando el paciente consume grandes cantidades de líquido a lo largo del día (incluso hasta 10 litros diarios), la sensación de sed permanece.

Con este consumo elevado se trata de compensar la cantidad de líquido que se pierde al miccionar, pero cuando esta compensación no es posible, se corre el riesgo de sufrir deshidratación, disminuyendo la presión arterial y pudiendo entrar en estado de shock. No hay una edad a partir de la cual se corra un mayor riesgo de padecer diabetes insípida.

Diagnóstico

El diagnóstico de la diabetes insípida debe ser la clave para identificar el tipo de diabetes insípida que sufre el paciente. El primer paso será realizar un análisis de orina para controlar los niveles de azúcar que se desprenden de ella, descartando de esta forma la diabetes mellitus. También se puede realizar una prueba de deshidratación. Para ello, el paciente deja de beber durante unas horas y después se miden los iones presentes en la orina a lo largo de diferentes momentos.

Después, el paciente recibe una dosis de vasopresina y se vuelve a analizar la micción. En el caso de que el problema se haya resuelto, se diagnostica una diabetes insípida central; en caso negativo, la diabetes insípida será de tipo nefrogenética.

Si el paciente ha sido identificado con una diabetes insípida central, las pruebas continuarán con una resonancia magnética que ofrecerán información sobre la zona en la que existe una lesión y que está provocando la enfermedad.

Tratamiento

El tratamiento más eficaz contra la diabetes insípida central consiste en el suministro de desmopresina, una sustancia sintética que funciona como la vasopresina, y que se comercializa en diversos formatos, siendo los más comunes los aerosoles nasales o las tabletas. Sólo en el caso de pacientes que estén comenzando un tratamiento o que se encuentren en estado de inconsciencia se les inyectará desmopresina.

Cuando la diabetes insípida sea reversible, habrá que tomar medidas de forma regular de los niveles de vasopresina para poder eliminar el tratamiento una vez el cuerpo comience a generar esta hormona de forma natural.

Por su parte, el tratamiento de la diabetes insípida nefrogénica incluye la restricción de líquidos y el consumo de tiacidas, un tipo de diurético con el que se consigue retener líquidos y hacer la orina más densa. En este caso, el tratamiento también podría incluir procesos como la diálisis u otros tratamientos relacionados con el funcionamiento de los riñones.

Prevención

Como ya se ha indicado, la diabetes insípida no se puede prevenir, ya que aparece de forma espontánea. No existe un perfil de paciente más proclive a sufrir la enfermedad, ni en función del sexo ni de la edad. Excepcionalmente, un tratamiento adecuado en el caso de tumores, traumatismos, etc, puede prevenir la aparición de la diabetes insípida central.