Demencia

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La demencia no es una enfermedad específica, es el nombre con el que se conoce al grupo de síntomas que son causados por una serie de trastornos que actúan directamente sobre el cerebro. La demencia es la primera causa de incapacidad en la tercera edad, afecta al 2% de las personas entre 65 y 70 años y a más del 20% de los mayores de 80 años.

Contenido

Definición

La demencia se caracteriza por la pérdida progresiva de las facultades intelectuales (funciones cognitivas) como la memoria, el pensamiento, el comportamiento, el lenguaje y la capacidad visuoespacial.

La pérdida de estas funciones reduce la capacidad de realizar las actividades cotidianas a las personas que la padecen. Tareas simples como vestirse y comer, la capacidad para resolver problemas y el control de las emociones pueden verse seriamente comprometidas.

Causas

Existen diferentes causas que dan origen a la demencia. La enfermedad de Alzheimer es la causa más frecuente, no obstante, existen otro tipos de enfermedades que pueden dar origen a desordenes cerebrales:

La demencia también puede ser provocada por accidentes cerebrovasculares pequeños, en este caso se denomina demencia vascular.

Síntomas y curso de la enfermedad

La mayoría de las demencias son irreversibles aunque algunas de ellas se pueden detener si se detectan a tiempo. Las lesiones y tumores cerebrales, el consumo de alcohol y drogas, niveles bajos de vitamina B12, cambios en los niveles de azúcar, calcio y sodio en la sangre y el uso de ciertos medicamentos pueden dar origen a la demencia. En estos casos la demencia podrá ser contrarrestada si se diagnostica a tiempo.

Normalmente los primeros síntomas de la demencia son leves y no se asocian a ninguna enfermedad. Las ligeras alteraciones en la memoria suelen ser el primer síntoma de demencia, el paciente suele confundirlo con cansancio y es su entorno quien detecta que algo no está bien al observar una perdida en la eficacia del paciente, un mayor número de errores y que el paciente debe tomar anotaciones para recordar tareas rutinarias.

Cuando el paciente tiene problemas para mantener sus relaciones sociales, olvida nombres, citas, conversaciones, repite varias veces lo mismo]], está más desorientado, se ve incapacitado para realizar tareas sencillas y se pierde al realizar recorridos a los que está habituado, son síntomas inequívocos de una demencia moderada.

La demencia es grave cuando el paciente se muestra indiferente y cada día olvida más sucesos. En esta etapa empieza a necesitar ayuda para realizar tareas básicas, tiene problemas con el lenguaje y presenta cambios de humor. Por último, se pierden todas las facultades mentales, no son capaces de reconocer a sus familiares y se vuelven totalmente dependientes.

Diagnóstico

Para diagnosticar la demencia es imprescindible que el médico realice una historia clínica completa e investigue sobre los antecedentes familiares, además, deberá realizar un examen físico en el que se incluya un examen neurológico y diferentes tipos de test para valorar el deterioro de las facultades cognitivas.

El test más usado en la actualidad es el minimental ya que permite valorar rápidamente la memoria, la orientación, el lenguaje, la escritura, la lectura, el cálculo y las facultades psicomotoras. En este test se puntúa de 0 a 30 puntos, si el resultado está por debajo de los 24 puntos significa que hay indicios de demencia.

Tratamiento

Algunos tipos de demencia se pueden curar, en estos casos el tratamiento estará enfocado en curar la enfermedad o eliminar el problema que da origen a este tipo de trastornos (tumores, alcoholismo, drogas, trastornos metabólicos…). En el caso de demencia degenerativa tan solo será posible llevar a cabo un tratamiento personalizado para aliviar los síntomas.

En general, se suelen usar una serie de medicamentos como antipsicoticos, antidepresivos, sedantes, ansiolíticos, fármacos que actúan sobre la seretonina y somníferos para controlar los trastornos del sueño. El fin de este tratamiento es reducir la confusión, la impulsividad, la ansiedad y la agresividad que caracterizan a los pacientes afectados por la demencia. Hay que aclarar que la psicoterapia no funciona con este tipo de pacientes ya que les puede generar mayor estado de ansiedad y confusión.

Prevención

La demencia, en la mayoría de los casos, no se puede prevenir, pero acudir al médico ante cualquier cambio de conducta puede ayudar a frenar un poco el avance de la enfermedad. Por otro lado, dejar de fumar, hacer ejercicio regularmente, realizar una dieta baja en grasas y controlar periódicamente la presión arterial y la diabetes pueden reducir el riesgo de sufrir una demencia vascular.