Cefalea tensional

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El dolor de cabeza ocasional suele ser una constante en todos los grupos de edad. La cefalea tensional es uno de los orígenes de ese mal y es el trastorno más común dentro de los que se denominan primarios, es decir, aquellos que no están relacionados con otras enfermedades.

Contenido

Definición

La cefalea tensional es aquella que está provocada por la tensión que se provoca en los músculos del cuero cabelludo, de la zona del cuello o de la cara. Se caracteriza por ser de intensidad leve o moderada y se percibe como una presión en la nuca y en las zonas laterales de la cabeza. Cuando se producen repeticiones de los síntomas provocados por la cefalea tensional con una frecuencia de una o dos veces a la semana, se considera que se trata de una afección crónica.

Causas

Muchas son las causas que pueden ocasionar la cefalea tensional. Algunas están relacionadas con episodios de estrés, estados depresivos o ansiedad. El consumo excesivo de cafeína también puede provocar una cefalea tensional, al igual que la abstinencia si se está acostumbrado a su consumo.

La cefalea tensional aparece cuando se realiza ejercicio físico excesivo, cuando se tienen los síntomas de un resfriado común o una gripe, cuando se tienen problemas de tensión ocular e incluso cuando hay problemas relacionados con las mandíbulas, por ejemplo por apretarlas excesivamente.

Con mucha frecuencia, la cefalea tensional aparece en pacientes que padecen sinusitis. Dormir menos horas de las que el cuerpo necesita, consumo excesivo de alcohol, consumo de tabaco y posturas en las que hay que mantener la cabeza tensionada sin movimiento, por ejemplo cogiendo el teléfono entre el hombro y la cabeza, pueden desencadenar una cefalea tensional.

Síntomas y curso de la enfermedad

El dolor provocado por la cefalea tensional se puede presentar de forma ocasional, casi siempre comienza con una intensidad leve, que con el tiempo puede pasar a moderada. La duración de la cefalea tensional puede ser variable, incluso en el mismo individuo pueden darse episodios más largos y más cortos.

El enfermo de cefalea tensional puede sentir un dolor en diferentes zonas de la cabeza y puede llegar a tener la sensación de sentir presión alrededor de toda la cabeza. Cuando el proceso está más avanzado se puede llegar a tener más dolor en toda la zona del cuero cabelludo y la zona trasera del cuello. Habitualmente el dolor empieza a remitir al iniciarse la fase final de la cefalea tensional, aunque esto puede producirse a las pocas horas de comenzar los síntomas o tras varios días.

Diagnóstico

El diagnóstico de la cefalea tensional se produce cuando los síntomas son dolor leve o moderado que disminuye cuando se da un masaje suave en todo el cuero cabelludo, la zona trasera del cuello o las sienes. En caso de que el dolor provocado por la cefalea tensional pase a ser severo es conveniente consultar con el médico, así como cuando provocan alteración del sueño, ya que puede ser necesaria una evaluación y un tratamiento más específico. Para el diagnóstico de la cefalea tensional también es necesario realizar un estudio de los posibles desencadenantes, para intentar amortiguarlos y evitar que tengan incidencia en la reaparición de nuevos episodios.

Tratamiento

El tratamiento existente para la cefalea tensional intenta aliviar los síntomas que se padecen. Cuando la dolencia es leve y además no tiene un elevado índice de repetición, los analgésicos habituales como el paracetamol o el ibuprofeno pueden calmar el dolor provocado por la cefalea tensional, pero un uso prologando de estos medicamentos puede hacer que no surtan el efecto deseado. El consumo habitual de analgésicos puede ser tan contraproducente que en ocasiones puede desencadenar en cefaleas de rebote, que son nuevas reapariciones del dolor de cabeza.

A determinados pacientes de cefalea tensional que no tengan problemas de estómago también se les puede tratar con ácido acetilsalicílico. Para ayudar a reducir el número de apariciones de la cefalea tensional, en ocasiones el médico puede recetar algunos medicamentos antidepresivos, como la paroxetina o el citalopram. La nortriptilina o doxepina también son otros fármacos aplicados por el médico, según la severidad de la afección.

Las terapias alternativas también consiguen efectos calmantes en pacientes que sufren cefalea tensional. Este tipo de terapias, que engloban técnicas de relajación y meditación, sirven para reducir el estrés, origen de la enfermedad en muchas ocasiones. Otros remedios caseros, como tomar una ducha caliente, también son recomendados por los médicos.

Prevención

La prevención de la cefalea tensional incluye una serie de medidas que van en función de aquello que en cada individuo la provoca. Suele ser muy eficaz evitar las situaciones de estrés y ansiedad, ya que muchas veces los dolores por cefalea tensional empeoran cuando las circunstancias personales o profesionales se complican. La práctica de ejercicios de relación, cambiar de almohada o de posición de dormir, evitar posturas que tensen los músculos del cuello o del hombro y dormir las suficientes horas y siempre en el mismo horario, pueden ayudar a prevenir la aparición de la cefalea tensional.