Cataratas en el ojo

Garantía de calidad médica de Dr. med. Nonnenmacher (especialistas en medicina interna).
Usted está aquí: Sanopedia.esEnfermedades Cataratas en el ojo

Las cataratas se producen por la aparición de una opacidad en la parte cristalina del ojo que impide que la luz lo atraviese de manera eficiente hasta la retina. A causa de esto, la visión se ve perjudicada y se pierde la viveza de los colores juntamente con una visión turbia.

Contenido

Definición

La catarata se define como la opacidad total o parcial de la parte cristalina del ojo y puede deberse tanto por condiciones heredadas como por factores surgidos en el periodo embrionario. Las cataratas pueden producirse en uno o en ambos ojos, y los afectados por ellas describen lo que ven como si lo hicieran a través de un vidrio empañado.

Causas

Algunos factores que pueden producir cataratas son la aparición de enfermedades como la rubeola durante la gestación, la diabetes, el tabaquismo o la exposición a la radiación o a la luz ultravioleta del sol. Otro factor que puede producir cataratas es un golpe o una lesión penetrante directa en el ojo.

Aún así la causa más común de las cataratas es debido a la edad ya que a medida que el cuerpo envejece se pierde flexibilidad en los músculos, pero también en otros órganos del cuerpo, como en el cristalino del ojo donde va disminuyendo su transparencia.

En algunos casos se produce un oscurecimiento parcial del ojo con el que se puede convivir sin problemas, pero en otros casos las catartas pueden llegar a afectar de manera grave la vista.

Síntomas y curso de la enfermedad

En un paciente con cataratas se puede comprobar como va perdiendo calidad y profundidad en su visión además de que van disminuyendo la intensidad de los colores que ve. La vista se reduce considerablemente y aparecen problemas para ver con claridad. El proceso es gradual, así que puede enmascararse y no ser consciente del problema hasta que pasen varios meses notando la falta de percepción visual.

Diagnóstico

Las cataratas se diagnostican con facilidad ya que se puede observar como el ojo presenta un color opaco, frente a la transparencia que debería ser normal y que permite a la luz penetrar de manera eficiente en el ojo hasta la retina. La exploración para diagnosticar cataratas se realiza mediante una revisión oftalmológica normal o una exploración con una lámpara de hendidura, sin que haga falta ningún tipo de exploración más compleja.

Tratamiento

Las cataratas pueden aparecer en un adulto a partir de los 60 años. En esta edad se comienza a oscurecer el cristalino del ojo. Esto no quiere decir que comiencen a aparecer problemas serios en la visión ya que la opacidad es limitada y puede compensarse con la aplicación de medidas correctivas externas, por lo que es fácilmente controlable. A partir de los 75 años es más probable que existan cataratas en ambos ojos, por lo que antes de esa edad es recomendable la realización de controles y pruebas para valorar la posibilidad de su aparición.

Durante la aparición de las cataratas y cuando la opacidad del cristalino todavía no es demasiado extensa, se puede corregir mediante la utilización de gafas adaptadas y una protección frente a la luz solar, con gafas de sol, por ejemplo. También se aconseja mejorar la iluminación de los lugares donde se trabaja para favorecer la visión.

En casos más extremos, en los que las cataratas ya representan un problema grave que impide la visión correcta, el único tratamiento es la cirugía. Mediante esta técnica se elmina el cristalino afectado y se sustituye por una lente artificial llamada Lente Intra Ocular. Antes de realizar la cirugía de cataratas, el oftalmólogo realiza una serie de pruebas en el ojo para determinar el tamaño y tipo de la lente a utilizar en la sustitución.

Una vez se realiza la cirugía, la recuperación del postoperatorio se realiza de manera ambulatoria, y hay que tener cuidado protegiendo el ojo para evitar complicaciones e infecciones. Durante unos días es normal ver borroso y no será extraño tener malestar en el ojo, sin que tenga que ser algo de lo que preocuparse. Las complicaciones pueden surgir como en cualquier cirugía, si bien son bastante atípicas y pueden ser solucionadas con facilidad, siguiendo las instrucciones del médico.

Prevención

Para evitar el riesgo de padecer cataratas, lo mejor es controlar las enfermedades que pueden provocarla (diabetes, hipertensión...) y evitar acciones de riesgo dañinas para el cristalino del ojo, como una exposición prolongada al sol sin la protección ocular adecuada.