Bulimia nerviosa

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La bulimia nerviosa es un grave problema que conviene atender con la mayor celeridad posible. Las personas que sufren esta dolencia aúnan trastornos psicológicos y consecuencias físicas.

Contenido

Definición

La bulimia nerviosa es un grave trastorno alimentario que se caracteriza por un importante componente psíquico y se define por el comportamiento compulsivo que los afectados muestran hacia la comida. Un enfermo de bulimia siente la necesidad de consumir grandes cantidades de comida en cortos períodos de tiempo. Este comportamiento conlleva un sentimiento de culpa y preocupación por el peso que desemboca directamente al impulso de vomitar o ingerir laxantes.

Causas

Por regla general resulta difícil conocer las causas exactas de la bulimia ya que el detonante suele ser un conjunto de factores o situaciones que rodean al afectado condicionando su estado mental y derivando en un proceso de trastorno alimentario.

En una gran mayoría de casos de bulimia, el paciente ha sufrido una situación de fuerte estrés y presión, así como diversas experiencias traumáticas que pueden estar situadas en la juventud o incluso la etapa de niñez del afectado.

La presión social es, en muchos casos, un factor determinante de gran importancia de cara al padecimiento de bulimia. El canon de belleza establecido en la sociedad occidental se basa en una extrema delgadez que incita, principalmente a las mujeres, a acercarse a ese modelo estético generalmente inalcanzable.

Síntomas y curso de la enfermedad

El principal síntoma de la bulimia nerviosa es la necesidad imperiosa de comer grandes cantidades de alimentos para calmar el ansia o la frustración. Esta conducta de carácter adictivo se denomina síndrome del atracón y puede ser altamente perjudicial para la salud del afectado tanto a corto como a largo plazo.

Otro síntoma recurrente es el denominado trastorno de la imagen corporal que tiene como resultado la percepción distorsionada de la propia figura con un peso mayor del que se tiene realmente. Esta creencia impulsa inmediatamente a vomitar lo ingerido con anterioridad.

La conjunción de ingesta compulsiva de excesos calóricos en cortos períodos de tiempo y los vómitos recurrentes tienen consecuencias directas sobre los dientes, la piel, las glándulas salivares, los conductos del sistema alimentario y respiratorio o la menstruación en el caso de las mujeres.

Diagnóstico

Existe una clasificación internacional de síntomas de la bulimia nerviosa que sirven como herramienta básica para el diagnóstico de esta grave enfermedad. Es fundamental hablar con el paciente y con las personas que conforman su entorno más cercano para determinar la gravedad del trastorno de la conducta alimentaria, así como de la distorsión existente de su propia imagen corporal. Una exploración física es necesaria para determinar los daños causados por los excesos alimentarios, los vómitos constantes o la ingesta de laxantes, sin embargo, para el diagnóstico de la bulimia nerviosa como tal será necesario el uso de diversas pruebas de carácter psicológico.

Tratamiento

El tratamiento de la bulimia nerviosa es complejo y conlleva una larga recuperación física y psicológica del afectado. En los casos de mayor gravedad será necesario un ingreso hospitalario urgente para controlar las posibles complicaciones que puedan derivarse del desgaste físico al cual está sometido el enfermo.

Un largo y duro proceso de aprendizaje de los hábitos correctos de alimentación, así como el tratamiento psicológico que ayude a eliminar las causas que desembocaron el padecimiento de la bulimia, son totalmente necesarios para conseguir la cura completa, no solo a nivel físico, sino también a nivel psicológico para evitar que el problema vuelva a ocurrir en un futuro.

Para el cambio total del comportamiento alimentario será necesario calcular estrictamente las calorías consumidas y la distribución de las comidas a lo largo del día en períodos de tiempo regulares y adecuados.

Para el cambio a nivel psicológico será imprescindible la realización de una terapia que elimine las falsas creencias, las inseguridades y la dependencia de la opinión ajena. Es fundamental que las personas afectadas de bulimia nerviosa aprendan a valorarse y respetarse para empezar a recuperarse.

Prevención

No existen unas medidas claras para evitar el padecimiento de la bulimia nerviosa, sin embargo, el apoyo familiar y la observación constante por parte del entorno cercado de personas con riesgo de padecer trastornos de carácter alimentario, será un factor clave para evitar que un problema derive en una grave enfermedad.