Balanitis (Postitis: inflamación prepucio)

Garantía de calidad médica de Dr. med. Nonnenmacher (especialistas en medicina interna).
Usted está aquí: Sanopedia.esEnfermedades Balanitis (Postitis: inflamación prepucio)

La balanitis o inflamación del glande es una afección bastante común en hombres de todas las edades, y puede ir ligada a malos hábitos higiénicos o ser un síntoma de infección o enfermedad.

Contenido

Definición

La balanitis es la inflamación del pene en la zona del glande. Cuando la inflamación afecta al prepucio, se la denomina postitis, y cuando se dan ambas condiciones al mismo tiempo recibe el nombre de balanopostitis.

Esta inflamación puede ser de origen infeccioso o síntoma de otras enfermedades, pero en la mayoría de los casos no reviste gravedad.

Causas

Hay un amplio abanico de causas que provocan la aparición de la balanitis y la postitis. Frecuentemente, la inflamación es creada por bacterias, hongos o virus en una zona que muchas veces no está aireada correctamente (sobre todo en casos de fimosis o de hombres no circuncidados), y que algunos varones descuidan a la hora de lavarse. La higiene incorrecta favorece la suciedad y acumulación de todo tipo de microorganismos que causan la balanitis.

En otros casos, la balanitis es provocada por enfermedades de transmisión sexual, por ejemplo la gonorrea o la clamidia. Otra de las causas es el uso de productos irritantes (geles, preservativos, etcétera) o la excesiva limpieza. Por último, la diabetes también favorece la aparición de balanitis y postitis, especialmente si no está correctamente tratada.

Síntomas y curso de la enfermedad

Los síntomas de la balanitis y la postitis son fácilmente identificables por el enrojecimiento, irritación y dolor o molestias en ciertas zonas del glande y prepucio. También puede manifestarse dolor al orinar. Otros síntomas incluyen mal olor, pus, secreciones e incluso úlceras.

Excepcionalmente, la balanitis prolongada ocasiona fimosis (por adherencia de tejidos entre sí y pérdida de elasticidad), dificultando que el prepucio se retraiga correctamente para dejar el glande a la vista. La balanitis también puede causar un edema debido a la retención de liquido en el espacio entre el glande y el prepucio.

Diagnóstico

A través de un examen físico el médico analiza la presencia de las zonas inflamadas, y constata o descarta infecciones comunes como la candidiasis. Es muy probable que realice un cuestionario para conocer los hábitos culturales, de higiene del paciente, así como posibles relaciones sexuales con riesgo de transmisión de enfermedades.

También puede requerir unas pruebas cutáneas (biopsia) para conocer el origen de la balanitis, ya sea bacteriano, viral, o fúngico. Al ser frecuente la balanitis ligada a la diabetes, en casos de antecedentes familiares o cuando la biopsia no resultase efectiva, se realizarán análisis de azúcar en sangre.

Tratamiento

Dependiendo de la causa de la balanitis o postitis, se requerirán diferentes tratamientos específicos. Una balanitis causada por hongos se puede solucionar con la aplicación diaria de una crema antifúngica.

Cuando la balanitis la causan bacterias, se recetan antibióticos o cremas tópicas antibióticas, que también pueden ser útiles en caso de ciertas enfermedades de transmisión sexual. En caso de dermatitis e irritación excesiva, las cremas esteroides pueden ayudar, pero también se requieren análisis de alergia a materiales como el látex.

Además de cremas y medicamentos, el médico aconsejará una rutina higiénica en la que lavar específicamente el glande, evitando productos irritantes, y secando bien la zona tras el lavado para evitar que la humedad empeore la balanitis.

En el caso poco habitual de que la inflamación sea recurrente y no remita, es posible que el médico recomiende realizar una circuncisión para eliminar la zona de contacto entre el prepucio y el glande, y evitar una nueva acumulación de gérmenes e irritación. Sin embargo, para la mayoría de los casos, airear y limpiar correctamente la zona es suficiente para la desaparición de la balanitis.

Prevención

Unos buenos hábitos higiénicos ayudan a prevenir la acumulación de suciedad entre el glande y el prepucio, de modo que virus, bacterias y hongos no puedan reproducirse y provocar balanitis.

Para mantener esta zona limpia, es recomendable retraer el prepucio y lavar el glande cuidadosamente, evitando productos irritantes que podrían acabar causando el mismo problema.

Evidentemente, la balanitis causada por enfermedades de transmisión sexual se previene con el uso de preservativos, así como la balanitis causada por diabetes requiere que esta enfermedad sea tratada médicamente para evitar la presencia de azúcar en la orina.