Ataque cerebral

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El ataque cerebral es una de las causas de muerte más repentinas y es uno de los principales motivos de incapacidad en adultos. Por esta razón es muy importante evitarla con una vida sana, un control periódico de la tensión arterial y la salud cardiovascular. Una vida sana y evitar el sedentarismo serán determinantes para evitar el ataque cerebral y para paliar sus secuelas en caso de producirse.

Contenido

Definición

Se produce un ataque cerebral cuando el flujo de sangre se ve bloqueado impidiendo el riego sanguíneo que nutre el cerebro. Del mismo modo, se denomina ataque cerebral o derrame cuando existe un sangrado en esta región o en sus membranas circundantes. Existen por lo tanto dos tipos de ataque cerebral denominados isquémicos y hemorrágicos en función de su naturaleza de bloqueo del riego o derrame sanguíneo respectivamente.

Causas

Siendo el isquémico el primer tipo de ataque cerebral en cantidad de pacientes que lo sufren, existen numerosas causas que pueden determinar su padecimiento y que se pueden controlar por parte de los afectados.

Así, se pueden enumerar una serie de factores que pueden ser considerados de forma independiente o acumulativa como los principales agentes causantes del ataque cerebral. En los primeros puestos de la lista se encuentran el colesterol alto y la hipertensión que afectan directamente a la salud cardiovascular poniendo en alto riesgo a los afectados de sufrir un ataque.

Los malos hábitos de vida como fumar, el sedentarismo, el consumo de alcohol, así como de otras sustancias ilegales y una mala alimentación que conduzca a la obesidad, son factores de riesgo para el padecimiento de este tipo de ataques.

Síntomas y curso de la enfermedad

Cuando se trata de un ataque cerebral, la velocidad de actuación y la atención médica inmediata es crucial ya que cada segundo es determinante para el afectado. Por esta razón es muy importante conocer e identificar los síntomas de un ataque cerebral y así poder actuar con la mayor celeridad posible.

Los principales síntomas se enumeran a continuación:

Diagnóstico

Para aplicar el tratamiento más adecuado es totalmente imprescindible un diagnóstico exacto y preciso que determine las causas del ataque cerebral y permita la prevención de cara al futuro. Para lograr el diagnóstico será necesaria una entrevista con el paciente y, de no ser posible, con las personas que presenciasen el ataque cerebral. También será determinante un profundo examen a nivel neurológico y evaluaciones físicas del cerebro mediante tomografía o resonancia magnética. No menos importante será la comprobación del flujo de sangre y posible coagulación de la misma con la identificación de coágulos que pudiesen provocar un nuevo ataque cerebral.

Tratamiento

Tras una correcta identificación de las causas del ataque cerebral, el tratamiento a aplicar deberá ser de carácter multicisciplinar ya que deben intervenir diferentes profesionales médicos que traten de forma independiente las diversas dolencias derivadas del derrame o la falta de riego y que suelen afectar a la capacidad de habla, la visión, así como a la capacidad motora que obliga a los afectados a comenzar de nuevo el aprendizaje de las actividades más cotidianas.

Tratamiento

La nueva situación del paciente suele conllevar graves secuelas incapacitantes que hacen muy necesaria la colaboración de los familiares y amigos. El apoyo, la paciencia y la actitud optimista y positiva que transmitan fuerza al afectado, serán cruciales para el ánimo del mismo afectando de forma directa a su capacidad de lucha.

Con la recuperación del máximo nivel de independencia como máximo objetivo, el afectado por un ataque cerebral deberá ejercitarse tanto física como mentalmente además de controlar periódicamente su salud con especial atención a la tensión arterial y la calidad del riego sanguíneo.

Será fundamental de igual forma la eliminación de los agentes causantes como el tabaco, las bebidas alcohólicas, así como de otras drogas. Llevar una vida sana con una dieta equilibrada y una actividad física adecuada a las necesidades serán el mejor mantenimiento complementario al tratamiento médico.