Artrosis (desgaste del cartílago articular)

Garantía de calidad médica de Dr. med. Nonnenmacher (especialistas en medicina interna).
Usted está aquí: Sanopedia.esEnfermedades Artrosis (desgaste del cartílago articular)

La artrosis es una enfermedad que está muy extendida entre la población mundial, siendo la principal afección en las articulaciones y cartílagos. Se conocen los síntomas y las causas de la artrosis. Aunque no existe una cura, gracias a distintos medicamentos desarrollados, se pueden paliar sus efectos.

Contenido

Definición

La artrosis u osteoartritis es una enfermedad de tipo crónico que afecta a las articulaciones. El deterioro que se produce en el cartílago hialino se considera como una enfermedad articular degenerativa.

La artrosis es la enfermedad articular más común, provocando en algunas ocasiones una importante merma de la actividad física. La artrosis afecta a todos los grupos de edades, aunque en distintas proporciones. Sus efectos negativos tienen una mayor importancia en la tercera edad.

Causas

La artrosis surge por la degeneración del cartílago. La gran diferencia entre una articulación dañada y una normal, es que en estás últimas los huesos no rozan y se absorbe los golpes y movimientos bruscos que realiza el cuerpo humano. El líquido sinovial es el encargado de mantener las articulaciones perfectamente lubricadas. En estos casos, el cartílago presenta la elasticidad e hidratación adecuada.

La ausencia de estas propiedades es lo que propicia la aparición de la artrosis. Como resultado, los extremos de los huesos pueden rozarse provocando un dolor crónico y molesto. Por este motivo, la artrosis es una de las enfermedades crónicas más habituales y extendidas entre la población. Además, la artrosis puede generar molestias en los osteolitos, una deformación en las articulaciones en forma de nódulos que impide un correcto movimiento.

Síntomas y curso de la enfermedad

La artrosis se manifiesta de distintas formas. El principal síntoma es la aparición de un dolor intense en las articulaciones. Cualquier tipo de acción habitual se convierte en una odisea por culpa de la artrosis. Esto conlleva una pérdida de movilidad, sobre todo en aquellos momentos en los que la persona se mantiene en una posición estática. Unas molestias que afectan diariamente. La inflamación es otro de los síntomas habituales de la artrosis.

El entumecimiento de la zona afectada causa graves problemas a las personas que sufren de artrosis. En los casos más severos, la aparición de crujidos cuando rozan los huesos pueden aparecer, al igual que deformidades por culpa de un engrosamiento óseo.

Diagnóstico

La artrosis tiene un diagnostico sencillo. Lo primero es la evaluación de la zona afectada a través de la exploración física. El médico hace una valoración de los síntomas presentes, como el tipo de dolor, localización y circunstancias en las que se producen estos dolores. Es importante suministrar al médico información precisa. La artrosis se manifiesta en tareas sencillas como limpiar la casa o realizar ejercicio.

Como complemento de este examen visual para diagnosticar la artrosis es imprescindible realizar una exploración física. En esta fase es importante identificar los puntos más dolorosos y la movilidad que tiene la articulación. Las radiografías también son válidas para diagnosticar la artrosis.

Tratamiento

La artrosis es una enfermedad degenerativa que no tiene cura. Aunque hay una serie de medicamentos, ejercicios y recomendaciones básicas para paliar los efectos de la artrosis.

Los medicamentos más habituales son los analgésicos y los antiinflamatorios, habituales en cualquier hogar y que reducen los síntomas de dolor que siente cada paciente. Hay una serie de ejercicios que ayudan a combatir la artrosis.

A mantener una buena movilidad, sobre todo aquellos deportes enfocados al trabajo de cardio, como el running, la natación o el ciclismo. La práctica de actividad física tiene que ser moderada, no se busca realizar sobreesfuerzos, sino mantener una postura correcta en todo momento. Los ciclos de ejercicio y reposo son importantes.

No hay que olvidar, que un estilo de vida saludable ayuda a reducir los dolores producidos por la artrosis. El sobrepeso es un enemigo a combatir ya que acelera el deterioro de los cartílagos producidos por la artrosis.

La combinación de alimentación sana y ejercicio es la mejor manera de paliar estos efectos negativos. También, la cirujía se encuentra entre los tratamientos más innovadores, aunque sólo está recomendada en aquellos casos donde se presenta un cuadro mucho más severo y complicado.

Prevención

Para prevenir la artrosis hay una serie de consideraciones importantes. Por ejemplo, hay un componente genético ligado a esta enfermedad, por este motivo, cuando se tiene algún familiar que la sufra hay que prestar una especial atención.

Además, es recomendable mantener unos hábitos saludables y consumir alimentos ricos en vitaminas, minerales esenciales y calcio. Las frutas y las verduras no pueden faltar en la dieta habitual para prevenir la artrosis. Los ejercicios que fomentan la elasticidad y el control del cuerpo como el yoga o el pilates son algunas de las opciones más que interesantes que tienen las personas.