Anorexia (falta de apetito)

Garantía de calidad médica de Dr. med. Nonnenmacher (especialistas en medicina interna).
Usted está aquí: Sanopedia.esSíntomas Anorexia (falta de apetito)

En el argot médico, el término anorexia es usado para referirse a la falta de apetito, entendido este como un síntoma que puede ser provocado por diversos motivos, que abarcan desde estados febriles, hasta enfermedades gastrointestinales y de índole más general, pasando por situaciones de la vida cotidiana (estrés por la ruptura con la pareja, problemas laborales, económicos, etc.). Siempre que se trate de una falta de apetito transitoria, durante un periodo de tiempo corto, no existe razón para alarmarse, sin embargo, si la inapetencia continua, y se prolonga en el tiempo, sería aconsejable acudir a un centro de salud para valorar al paciente, pues probablemente la anorexia sea síntoma de alguna enfermedad.

Contenido

Causas

Como norma general, la anorexia suele ser un síntoma de carácter multifactorial, y al mismo tiempo un buen indicador que pone de manifiesto el inicio de alguna patología. De esta manera, las causas que la explican pueden ser varias, tanto físicas como psíquicas. Entre estas últimas, el estrés juega un papel muy importante, así, los problemas laborales, familiares o de pareja, pueden ocasionar desde la simple falta de apetito de manera puntual, hasta la inapetencia prolongada en los casos más graves.

En cuanto a aquellas de carácter físico, distinguimos un abanico bastante amplio. En primer lugar, y en estrecha relación con la alimentación, encontramos las enfermedades gastrointestinales, tales como intoxicación alimentaria, síndrome del intestino irritable, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, intolerancia a la lactosa o gastritis, entre otras. Igualmente, el cáncer de colon, el cáncer pancreático, el cáncer ovárico y el de cáncer de estómago, suelen tener entre sus síntomas la disminución del apetito.

Además, pueden existir otras enfermedades como la hepatitis, la inflamación del páncreas, la insuficiencia cardiaca, la diabetes, la insuficiencia renal o la demencia, que también pueden tener como consecuencia la aparición de la anorexia.

Aparte de todo lo mencionado, la inapetencia puede ocurrir como consecuencia de otras situaciones como la dependencia del alcohol y de las drogas, sobre todo las psicoactivas (anfetaminas, cocaína y heroína); el embarazo (primer trimestre); o el uso de ciertos tratamientos médicos (quimioterapia y radioterapia) y medicamentos (antibióticos fundamentalmente).

Diagnóstico y curso de la enfermedad

Independientemente de la causa de la anorexia, si esta persiste en el tiempo, se hace necesario un diagnóstico pormenorizado para conocer el estado del paciente y comprobar si existen otras dolencias asociadas.

Para la elaboración del mismo, en primer lugar se deberían obtener datos relacionados con la historia del paciente en lo que se refiere a la anorexia, como por ejemplo: el tiempo que hace que se padece, la existencia de una causa evidente que la haya originado, posibles modificaciones en la dieta, constancia por parte del paciente o sus familiares de una pérdida de peso, etc. Asimismo, sería necesario conocer posibles enfermedades previas relacionadas, la ingesta de medicamentos, y las posibles situaciones de estrés que el paciente haya podido vivir recientemente.

Con todos estos datos, se podría realizar una primera valoración, sin embargo debería acompañarse de una exploración física de forma detallada (frecuencia cardiaca, presión sanguínea, electrocardiograma, ecografía abdominal, análisis de sangre, de orina y de heces) para concretar el origen de la anorexia, y así establecer las causas.

Tratamiento

Los tratamientos para la anorexia son variados, y dependen, en última instancia, de la causa que la ha originado. Así, siempre irán encaminados a terminar con la enfermedad primaria que la produjo. Podemos distinguir, en primer lugar, aquellos orientados a las enfermedades gastrointestinales, como por ejemplo la gastritis, en la que además de emplear betabloqueantes para inhibir la secreción de ácido, los pacientes deberán seguir una dieta adecuada que favorezca la recuperación, evitando en todo momento el consumo de alcohol y tabaco. De esta manera, una vez superada la enfermedad en cuestión, el apetito vuelve a su estado normal, y la anorexia desaparece.

Igualmente, en el caso de que el factor desencadenante de la anorexia sea uno de los tipos de cáncer mencionados anteriormente, el tratamiento irá encaminado a su eliminación, teniendo en cuenta en este caso el tipo de tumor y la fase de desarrollo, aplicándose cirugía, quimioterapia y radioterapia, bien de forma aislada o combinada.

En lo referido a los tratamientos para aquellos trastornos de índole psíquica, sería necesario en algunos casos ayuda psicológica para que el paciente vuelva a encauzar su vida y recupere el apetito. Por último, en el caso de que la anorexia se deba a la toma de medicamentos, o esté causada por algún tratamiento médico, la sensación de apetito volverá a la normalidad en cuanto cese la medicación. En estos casos, habrá que valorar hasta que punto beneficia al paciente dejar la medicación o abandonar el tratamiento en cuestión, y puede que sea necesario buscar otras opciones para continuar con el mismo a la vez que se supera la anorexia.

Prevención

En cuanto a la prevención, al no tratarse de una enfermedad en sí misma, sino un síntoma de otras patologías, lo más adecuado es establecer planes preventivos contra esas enfermedades que la originan. Si bien es cierto que muchas de ellas son difíciles de prevenir, existen numerosos estudios que demuestran que llevar una vida activa, con una dieta equilibrada y sin hábitos nocivos, puede ayudarnos a controlarlas, y por ende, prevenir la aparición de la anorexia.